Cinco detalles importantes del hotel destinado a las vacaciones en familia

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Uno de los aspectos más interesantes a la hora de viajar en familia es conocer los servicios que nos ofrecen el hotel u hoteles en los que nos alojaremos.

La oferta ha de ser la adecuada a las necesidades de los padres y, sobre todo, de los más pequeños de la casa para que podamos aprovechar al máximo  nuestro tiempo de ocio.


•    Habitaciones diseñadas para las familias. 
Van a ser nuestra ‘casa’ durante unos días así que deben funcionar como tales, con espacio y camas o cunas suficientes para todos.  
Son importantes las medidas de seguridad que tengan en cuenta que viajamos con niños: en los accesos, en la instalación eléctrica o en las ventanas y balcones. 
Una decoración pensada para las familias ayudará a crear el ambiente para la ocasión e incluso algún que otro servicio extra –como la posibilidad de alquilar carritos para los peques- serán de agradecer.

•    Espacios definidos (y separados) para mayores y pequeños. 
En vacaciones nos gusta pasar momentos  en familia, haciendo aquellas cosas junto a nuestros hijos que nos impiden nuestros quehaceres cotidianos pero, al mismo tiempo, necesitamos un cierto ‘espacio’ para el relax personal. 
Por eso, es interesante que entre las instalaciones podamos encontrar lugares de esparcimiento para los más pequeños, para niños más mayores y adolescentes y también para los adultos tanto en el interior, como en el exterior. 

•    Un buen menú para todas las edades. 
Está claro que nos gusta disfrutar de una buena gastronomía en nuestro tiempo libre y el hotel debe tener en cuenta la importancia de disponer de menús saludables por edades para cubrir así las necesidades de los niños desde seis meses hasta los 14 años y no descuidar la oferta para personas celíacas o con ciertos tipos de alergia.
Las familias agradecerán el detalle de tener resuelto este tema y si, además, los horarios son los adecuados a la familia…mejor que mejor.

•    Monitores y animadores que sepan divertir y enseñar a los niños y ‘echar un cable’ a los padres. 
Un buen programa de animación con personal profesional durante toda la jornada mejorará la estancia familiar. 
Es necesaria la imaginación en las actividades, tanto en las que podemos hacer todos juntos como en las que se ocuparán de enseñar y distraer a nuestros hijos. Este aspecto junto con una buena dosis de simpatía -solemos agradecer un buen trato por parte del personal- y un buen feeling con los pequeños son tres elementos fundamentales para el éxito.

•    Un buen servicio de botiquín y atención médica. 
Cuando viajamos con niños la maleta debe estar provista de un pequeño botiquín como método de prevención. 
Los más pequeños son propensos a caídas y golpes e incluso el cambio de ambiente puede provocarles algún malestar pasajero que puede resolverse de forma rápida y eficaz si el hotel es capaz de proporcionarnos un servicio para imprevistos en este sentido.


Foto: www.freedigitalphotos.net



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