Conocer Turquía en familia: A caballo entre oriente y occidente

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Viajar en familia a Turquía es una experiencia que los más pequeños de la casa no olvidarán fácilmente.  Un país de contrastes en el que aprenderán a descubrir las diferentes culturas que existen en el mundo.
Estambul, la capital, es una de las referencias imprescindibles y la única del mundo a caballo entre dos continentes, Asia y Europa. Las mezquitas, los baños turcos, los bazares de la ciudad vieja se entremezclan con modernas zonas comerciales y exquisitas pastelerías para los más golosos.
Una de las actividades preferidas de Rapanuit es realizar un crucero por el Bósforo para admirar los palacios y castillos de la ciudad situados estratégicamente y que fueron habitados por sultanes. 
No hay que perderse la visita al Mercado de las Especias -auténtico deleite para los sentidos- o a la bellísima Mezquita Azul o tomar un buen té en Piyer Loti Café con  espectaculares vistas del Cuerno de Oro, el canal que separa la ciudad vieja de la parte moderna.
LA BELLA CAPADOCIA
La capital turca nos dejará momentos inolvidables pero recorrer Capadocia será toda una aventura. El tiempo ha ido esculpiendo la roca volcánica durante siglos dejando un paisaje de ensueño y vestigios de ciudades subterráneas, como Kaymakli, que harán las delicias de pequeños y grandes. Es una de las experiencias más impactantes que pueden vivirse en este país: Ciudades ocultas hasta de ocho niveles de profundidad.
Al volver a nuestro hotel habremos saciado nuestros ojos de espectaculares paisajes y, mientras descansamos, nuestros hijos podrán seguir jugando en las actividades que les habrá preparado su monitor.
Otro de los alicientes de este viaje será la posibilidad de convertirnos en agricultores por unas horas en una casa rural y probar las delicias de una riquísima y variada cocina de sabores inconfundibles.
CONSEJOS PARA NO DESENTONAR EN TURQUÍA
A la hora de visitar Turquía, durante esos ratos de tiempo libre de los que dispondremos, es interesante conocer algunas “buenas costumbres” que nos ayudarán aún más a disfrutar de la experiencia.
•    El regateo es una práctica habitual en los bazares turcos que hay que intentar dominar y, sobre todo, comprobar distintos precios antes de comprar.
•    Atención a la indumentaria  en las mezquitas. Al entrar a los templos será necesario quitarse los zapatos, cubrir piernas y brazos y es aconsejable que las mujeres cubran su cabello con un pañuelo.
•    Aprenda algún saludo o expresión en turco: Los nativos lo agradecerán como señal de respeto.



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