Guía práctica para viajar al Tirol en familia

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Uno de los destinos más atractivos de los que disfrutar en época navideña es sin duda el Tirol. Su increíbles paisajes de postal con grandes extensiones de bosques, montañas en las que se puede esquiar incluso en los meses de verano, lagos de aguas cristalinas, pueblos preciosos y castillos… muchos castillos que nos transportan a otra época y nos permiten tener la sensación de vivir en un cuento. Es ideal para viajar con niños y el resto de la familia por su tranquilidad y sus actividades para todos los públicos.

El Tirol es la tercera provincia más grande de Austria, en pleno corazón de Europa y hace frontera  con Alemania, Italia y Suiza. 

Sus cerca de 2.000 remontes y más de 5.000 kilómetros de pistas convierten a esta zona en referente mundial  para los amantes de los deportes de invierno.


Los ‘imprescindibles’


•    Innsbruck
Esta ciudad, rodeada de un magnífico paisaje montañoso –ideal para los deportes de nieve- es, además, sede del Palacio Imperial, en el que vivieron los  Príncipes del Tirol, remodelado por la emperatriz María Teresa -madre de María Antonieta- con impresionantes salas, habitaciones imperiales e imponentes jardines. En ella podremos disfrutar de las tradiciones tirolesas junto a las ventajas de la gran ciudad. 

Como curiosidad os contaremos que la ciudad se encuentra en pleno Camino de Santiago y su catedral está dedicada a este santo.

Es interesante visitar el esquí Bergisel Skijump, una construcción arquitectónica construida para la competición olímpica de salto y desde el que podréis disfrutar de impresionantes vistas de la ciudad. O probar en el Nordkettenbah, el teleférico que nos transportará hasta el punto más alto (2.256 metros). También es interesante una visita al AlpenZoo, el zoo alpino con interesantes especies y del que disfrutaran pequeños y grandes.

No olvidéis tomar unos cuantos Schnaps, una especie de aguardiente de frutas sobre todo el albaricoque en alguna de las múltiples tabernas típicamente decoradas en madera y en las que se come muy bien y ¿por qué no? un delicioso chocolate caliente o Heisse Schokolade.

•    Wattens
Para no perderse: El museo Swaroski  conocido como la ‘catedra de cristal’ nos ofrece un bello paseo por una instalación subterránea situada dentro de  una colina, con 14 salas en las que tendremos la impresión de haber entrado en una mina.

•    Kramsach
En la región de Seenland se encuentra el  Museo Kramsach. Es una auténtica curiosidad. Se trata de un museo al aire libre que trata de conservar la tradición de las granjas de la zona con un particular viaje a siglos pasados.

•    Castillo Neuschwanstein
Es uno de los castillos más populares de todo el mundo en el que Walt Disney se inspirase para sus cuentos cuyo protagonista es el ‘principe azul’. Fue construido en un momento en el que los castillos ya no eran concebidos como fortalezas defensivas, no eran necesarios, y de ahí su carácter ‘romántico’. El tour por sus estancias no os decepcionará y en cuanto al exterior…sobran las palabras.



Foto: http://www.flickr.com/photos/jhderojas





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