Ocho ‘excusas’ gastronómicas para visitar Teruel

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La gastronomía es, sin duda, uno de los grandes atractivos turísticos para visitar Teruel en familia. Una provincia que ha conservado su tradición agroalimentaria y la ha ido perfeccionando con el paso de tiempo. 

Os proponemos un ‘paseo’ gastronómico por estar tierras que, seguro, despertará vuestro interés por conocer algunas de sus delicias culinarias. 

•    El jamón de Teruel
¿A quién no le suena como uno de los mejores y más característicos de la geografía española? No en vano fue el primer jamón español en ser distinguido con la Denominación de Origen, allá por 1984. 
Si visitáis Teruel no dejéis de pedirlo y os damos un pequeño truco turolense: Mejor si os lo sirven en un plato previamente calentado porque intensificará su sabor y aroma.

•    Aceite del Bajo Aragón
Para acompañar a un buen jamón, nada mejor que un poco de pan y el aceite que produce  esta zona y que cuenta con Denominación de Origen Protegida desde 2001. ‘Oro viejo’ que, si compráis, hay que guardar, preferiblemente, en un lugar seco.

•    Ternasco de Aragón
Para los más ‘carnívoros’ el cordero de Teruel es uno de los productos más característicos. En 1996, fue la primera carne fresca considerada por la Unión Europea como Denominación Específica. Puede tomarse asado, a  la brasa, confitado… Posee un sabor muy peculiar aportado por los pastos abundantes en hierbas aromáticas como el romero, el tomillo o la ajedrea. 

    La Trufa Negra
Este es uno de los productos más apreciados por los mejores cocineros del mundo y Teruel es uno de los privilegiados lugares donde se produce. No os hablamos de un dulce sino de un hongo que crece asociado a las raíces de avellanos, carrascas y robles. Está enterrado y los únicos capaces de encontrarlo son perros especialmente adiestrados para ello. 
Si tenéis ocasión, no dudéis en probarla aromatizando algún plato especial.

    Sopas de ajo, migas o sopa de Teruel
Ahora que llega el fresquito, y más en tierras turolenses, cualquiera de estos tres contundentes platos se convierte en auténtico reconstituyente.  De gran fama goza la sopa de Teruel, cuyos ingredientes básicos son judías blancas, pan frito, puerro y cebolla.

•    Queso de Teruel
Los encontraréis en variedades casi infinitas, de oveja, de vaca y de cabra. En Teruel han conservado las técnicas queseras más tradicionales. De todos ellos el más conocido es el de Tronchón, que el mismísimo Cervantes mencionaba en su Quijote y que también viajó hasta la mesa del rey de Francia cuando el Conde de Aranda ofreció a Maria Antonieta “cien quesos de Tronchón”.

•    Melocotón de Calanda
Si viajáis con niños o si sois golosos, podéis probar esta auténtica delicatesen. Fruta de la zona también con Denominación de Origen Protegida desde 1999. Es uno de los productos más típicos de Teruel que se recolecta entre finales de septiembre y octubre y es especialmente dulce. Podéis pedirlo en almíbar o con vino.

    Panes de Cañada y Pintera de Teruel
Son dos de los panes más típicos. El primero, perdura fresco durante mucho tiempo. La Cañada es, desde época medieval, el típico pan de los pastores trashumantes. Como curiosidad os diremos que una de sus variantes dio origen a la masa que hoy soporta las pizzas italianas.

El pan de Pintera es redondo y de aspecto rústico y muy parecido al que podríamos haber encontrado en una casa medieval si pudiésemos viajar en el tiempo. No dejéis de probarlos.

Y, por cierto, no os olvidéis de los vinos de la Tierra del Bajo Aragón o del Jiloca , las pastas y dulces de elaboración artesanal –como las ‘frutas de Aragón’ o bombones rellenos de fruta confitada-, la miel , los embutidos y derivados tanto de la carne de cerdo como de la de caza. ¿Quién se anima a visitar Teruel?


Foto: http://www.freedigitalphotos.net



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