Consejos para disfrutar de la nieve con niños

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Ha llegado el momento. Nos preparamos para disfrutar de la nieve que nos proporcionan las bajas temperaturas y, además, queremos hacerlo en familia, junto a nuestros hijos así que es posible que necesitemos algunos consejos.

¿Qué tenemos que saber? Antes de nada, debemos prepararnos bien para que nuestra estancia sea placentera y segura, sobre todo si es la primera vez que vosotros o vuestros pequeños os lanzáis al fascinante mundo de los deportes de invierno. ¡Ah! No hace falta ser un profesional, solo tener muchas, muchas ganas de disfrutar.

Ya sabéis que a los niños les encantará construir muñecos de nieve, hartarse de lanzar bolas y si es posible subirse a un trineo o por qué no, a unos esquís y todo ello en medio de un precioso entorno natural en el que hay que tener algunas precauciones.

•    Familiarizarse con la nieve. Sobre todo si se trata de la primera vez, lo mejor es que pequeños y grandes se ‘acostumbren’ al terreno antes de lanzarse de lleno a cualquier actividad. El frío, los resbalones, los choques con otras personas que disfrutan a nuestro alrededor…son pequeños obstáculos con los que hay que aprender a convivir en nuestras primeras horas de estancia en la nieve.

•    Una buena alimentación. Nos divertiremos pero vamos a hacer ejercicio en un entorno frío. Lo recomendable es que tomemos un buen desayuno con lácteos, cereales y fruta o una buena comida, que sea proteica, con las suficientes calorías.

•    Hay que abrigarse. Esto parece lógico pero, atención, no es conveniente hacerlo en exceso porque el ejercicio en la nieve requiere a veces mucho más esfuerzo del habitual, lo que nos hará sudar y ya sabéis que cuando nos quedamos fríos los efectos pueden ser desastrosos. Mucho cuidado si los niños se mojan. Lo conveniente es cambiarles enseguida de ropa y, sobre todo, que vayan equipados con unas buenas botas y guantes.

•     Cuidado con el sol. Su efecto en la nieve puede ser peligroso si no se está provisto de unas buenas gafas de sol. Mejor si son de una óptica, con todos los requisitos de protección incorporados. 
Junto a las gafas no olvidéis una buena crema de protección solar. No sólo hay que usarla en verano.

•    Atención al ejercicio. Ya os decíamos que en la nieve nuestro esfuerzo suele ser mayor, por ejemplo, a la hora de caminar. Hay que vigilar que la habitual ‘actividad’ de los niños no termine por agotarles en exceso.

•    Preparados para los golpes. Las caídas son habituales en la nieve. Tanto si estamos sobre ella como si subimos a un trineo, a unos esquís… es necesario que los más pequeños lleven un casco. Toda protección es poca para evitar disgusto.

Esperamos que estos consejos os sean de utilidad. Nosotros los pondremos en práctica en el Puente de la Inmaculada, cuando viajemos en familia a Andorra. Ya nos contaréis.





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